Saludo navideño del Pastor Presidente

Advent starry night 4“Pero el ángel les dijo: ‘No tengan miedo, porque les traigo una buena noticia,

que será motivo de gran alegría para todos: Hoy les ha nacido en el pueblo

de David un salvador, que es el Mesías, el Señor’ ”.

San Lucas 2,10 – 11

En estos tiempos atribulados que nos toca vivir bien podemos ser nosotros los pastores a quienes se nos dice que no tengamos miedo. Por todos lados se levantan voces convocando al miedo. Miedo a los demás por la inseguridad, miedo a la enfermedad que nos publicitan los desinfectantes de ambiente, miedo a la pérdida de valor de nuestros ingresos con la inflación, miedo al transporte por los accidentes, miedo al fracaso, miedo a tener una mala cosecha, miedo a las tormentas por el cambio climático, miedo a los saqueos, miedo a la policía, y la lista parece interminable. Aún así, en medio de la noche, el ángel viene a traernos una buena noticia, que será motivo de alegría para todos.

Para todos…

Para nosotros en primer lugar, porque creemos que el niño del pesebre es Dios hecho persona

humana. María y José, ¿habrán tenido miedo? Seguramente. Los pastores en medio de la oscuridad sin GPS ni internet que los advierta de los peligros, ¿habrán tenido miedo? Imagino que sí. El ángel trae una buena noticia para todos: ¡No tengan miedo!

En estas fiestas somos convocados por esa buena noticia a repetirla una y otra vez. Es algo  pequeñísimo que debiera darnos alegría. Porque si hay algo cotidiano es que los niños nazcan, ya sea en sanatorios, clínicas, hospitales, maternidades, establos, ranchos o en medio del campo. Algo tan insignificante como un nacimiento puede transformar la historia de la humanidad. Hoy, gracias a la fe, sabemos que ese niño insignificante en realidad era el Mesías, nuestro Salvador.

Por lo anterior, queridos hermanos y hermanas, apreciada comunidad de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata, les invito a que en estas fiestas y a lo largo de todo el año 2014 anunciemos incansablemente la Buena Noticia. Puede ser que lo que realizamos a diario parezca insignificante, pero si es fuente de alegría para nuestros vecinos, nuestros miembros de la congregación, nuestras amistades cercanas o lejanas, entonces estaremos sembrando la semilla de un mundo mejor, más justo y sin miedo, para todos.

bendice a todos aquellos que anuncian la paz a los hombres y mujeres de buena voluntad;

bendice con tu paz a los que están próximos a la muerte para que vean en ella el descanso prometido por tu Palabra;

bendice la creación entera a través de personas que la cuiden con amor y respeto por su armonía insondable;

bendice cada familia pastoral y cada comisión directiva.

Que tu Santo Espíritu nos anuncie una y otra vez la alegría de lo nuevo a punto de nacer todo el año que está por comenzar.

Te lo pedimos en nombre del niño, sí el de los pañales sucios, el de los papás con miedo porque él es merecedor de tu gloria sobre cielo, tierra y mar.

Amén.

A toda la familia de la IERP le deseamos unas muy felices fiestas y un bendecido año 2014.

Carlos Duarte

Pastor Presidente