Distrito Misiones

CONGREGACIÓN EVANGÉLICA SAN JUAN
Montevideo 2860
N3380CRJ ELDORADO
congsanjuan@ceel.com.ar
m_asmores@arnet.com.ar


CONGREGACIÓN EVANGÉLICA DE PUERTO ESPERANZA
cepeierp@hotmail.com

PARROQUIA PUERTO ESPERANZA
N3378WA Puerto Esperanza Km. 10

PARROQUIA ANDRESITO
Estafeta Almirante Brown
3371 COLONIZACIÓN ANDRESITO

CONGREGACIÓN MISIONES CENTRO
Venezuela 878
N3328FIH JARDÍN AMÉRICA
cris_lamotte@hotmail.com

CONGREGACIÓN MONTECARLO DE LA IGLESIA EVANGÉLICA DEL RÍO DE LA PLATA
Av. El Libertador 1630
N3384AKB MONTECARLO
pedro_kalmbach@yahoo.com.ar
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CONGREGACIÓN EVANGÉLICA DEL RÍO DE LA PLATA LEANDRO N. ALEM
Av. San Martín 651
N3315AVG LEANDRO N.ALEM
leonardoschindler@hotmail.com
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PARROQUIA OBERÁ
Santa María y Concepción del Uruguay
3360 OBERÁ
aleugenio@yahoo.com.ar

Proyecto “Buscando ser Tierra Fértil”
Ameghino 1556
N3300DYD Posadas
aleugenio@yahoo.com.ar
www.sertierrafertil.com.ar

IGLESIA EVANGÉLICA SUIZA
N3334XAI RUIZ DE MONTOYA
dariodorsch@yahoo.com
jaquelinehorst@yahoo.com.br

CONGREGACIÓN EVANGÉLICA DEL ALTO URUGUAY
Av. San Martín s/n.
N3379AEA 25 DE MAYO
negroluchi@yahoo.com

CONGREGACIÓN ALICIA DE LA IGLESIA EVANGÉLICA DEL RÍO DE LA PLATA
N3363XAF COLONIA ALICIA
Dirección postal: c.c. 4
N3356WAA SAN VICENTE
carlosguillermokozel@gmail.com
congregacionalicia.ierp@gmail.com


Distrito Misiones

El desafío de ser iglesia en la misión
La provincia de Misiones es, sin lugar a dudas, un lugar beneficiado por la gracia de Dios. Su exuberante naturaleza, sus montes y la biodiversidad de los mismos, su fértil tierra, sus ríos. Aquí conviven pueblos originarios, inmigrantes de toda Europa, criollos; todos en un clima amable que sorprende muchas veces a quienes se acercan por primera vez.

Realidades locales

Sin embargo, tanta bondad de Dios sufre las consecuencias del pecado. No podemos ni debemos negar que la vida de los hermanos y hermanas más débiles de la provincia de Misiones está sujeta a serias dificultades. La producción de yerba mate, otrora motor económico que dio sustento a miles de familias, padece una endémica crisis debido a que secaderos, molinos y cooperativas pagan la hoja verde por debajo del precio acordado por ley y los colonos deben aceptarlo motivados por la necesidad. Los tabacaleros continúan siendo verdaderos esclavos en sus tierras, pues deben producir y vender bajo las pautas que las propias compañías tabacaleras les exigen, arriesgando su salud y la de la tierra, agua y aire en el que viven. El monte nativo desaparece y aumentan los desiertos verdes de pino y eucalipto. Doble rentabilidad para algunos, doble mal para todos.
En los centros urbanos, crecen los asentamientos precarios y la vida en ellos se ve expuesta a todo tipo de miserias. Hay quienes se aprovechan de esto para realizar buenos negocios. La trata de adolescentes y chicas jóvenes y la venta de bebés crece al ritmo de la pobreza y el abandono.
Los ríos viven bajo amenaza de represas. Una y otra vez aparecen aquellos que bajo el pretexto de hacer luz con el agua invocan la necesidad de construir  represas, olvidando y negando no sólo los efectos nefastos que el agua estancada produce para la salud, sino que hay otras maneras más limpias, baratas y menos corruptas de generar energía.

Ser iglesia de misión

En medio de todo esto están nuestras congregaciones de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP), con una vida centenaria y con la gimnasia de ser comunidades acostumbradas a acompañar la vida de las personas. Nacieron siendo refugio religioso y étnico de aquellos migrantes protestantes que llegaron a estas tierras. Pero ahora se ven desafiadas por una tarea: dejar de ser iglesia de transplante para ser iglesia de misión, ampliando su oferta de evangelio a todos.
No decimos nada nuevo al señalar que esta no es tarea fácil. Exige un lento caminar, abandonando viejas estructuras, buscando nuevos caminos, quizás nos exija guardar antiguas herramientas y aprender a usar algunas nuevas. Pero el principal desafío es reconocer que la iglesia tiene mucho para aportar a la construcción de una sociedad nueva, que son muchos los dones, carismas y recursos que Dios nos ha dado para que los usemos a través del servicio. El principal desafío es romper con la mirada interna a la que muchas veces nos vemos forzados en el intento de mantener aquello que tenemos, conseguir fondos y garantizar la sustentabilidad. Claro que todo eso está bien, pero no puede ser nuestro único objetivo.
Quiera el Señor darnos sabiduría, amor, esperanza y fe para servir en Misiones, respetando nuestras tradiciones y buscando caminos nuevos.

Leonardo Schindler, Co-pastor distrital